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sábado, 31 de diciembre de 2011

Quin xou, Margalida!

Fuentes cercanas al Teatre Principal me aseguran que la gala de los Premis Escènica sentó como un tiro a Margalida Moner y a los políticos del Consell. Vamos, que no se esperaban que el paisanaje se inflamara tanto. En público afirmaron tranquilones (un detalle: Moner temblaba) que las quejas del sector teatral –retransmitidas por IB3 y Twitter– les parecieron reiterativas, mientras que en privado sus rostros debían disimular la rabia que produce una úlcera estomacal. Que se vayan acostumbrando: a la gente se le ha caído la mordaza.

Al día siguiente de la entrega de los galardones a las mejores piezas dramáticas del año, hubo rueda de prensa en el teatro para presentar un cartel bimensual flojo y pobretón, teniendo en cuenta que el Principal es a Mallorca lo que el Nacional de Catalunya al Principat. Les pondré un ejemplo del programa: en enero se estrenará una obra titulada Quin xou, nena! La sinopsis contiene un embarazo, la fuga a Cuba del padre de la criatura y "una criada un poco fresca"; es decir, ostenta todas las trazas narrativas y estéticas de las comedias de enredos de Xesc Forteza. Tampoco la firma ningún dramaturgo de referencia. ¿De verdad que no hay más teatros en Ciutat para este tipo de representaciones? Señores, el Principal pierde fuelle y espectadores. Y la cosa empieza a no funcionar: ya se han tenido que suspender todas las actuaciones matinales para escolares de Antígona, de Morgana Teatre, una compañía casi fija en el Auditòrium, excelente teatro privado que debe soportar cómo el Principal le hace desconsideradamente la competencia. Pero no se sorprendan, todo esto está sucediendo porque tenemos unos gerifaltes que no conocen ni las funciones de un teatro público ni la escena de Ciutat, y se piensan que todo esto funciona como un club social.

Continuemos. Si hay algo que ha tenido que cambiar el Principal en los últimos meses ha sido la estrategia de comunicación. Las órdenes son claras y vienen desde arriba (aseguran fuentes cercanas al teatro): la señora Moner deberá evitar las ruedas de prensa, no vaya a ser que nos resucite a Tennessee Williams o nos confunda a Yllana con Iguana Teatre. El Consell sabe que a medida que se desgasta la imagen de la gerente también se erosiona la marca del teatro. ¿Por qué creen que las presentaciones de los últimos espectáculos a la prensa son conducidas únicamente por sus artistas? Temen las preguntas que podamos hacerle a Moner, pero sobre todo sus respuestas. Con todo, esta estrategia sirve de poco, porque la información siempre llega por otras vías: son muchos los que han pasado por el despacho de la gerente, y todos aseguran que en su mesa no tiene ordenador. Ni mail corporativo.


Llegados a este punto, creo que ya es hora de preguntarse si es ésta la imagen del Principal que queremos. La institución no puede estar peor en este sentido: el escenario es una barra libre y sírvase-el-que-quiera porque ha desaparecido la selección del especialista; la armonía laboral se quebró desde el primer momento; y se tomó la decisión unilateral de suprimir las ayudas a la producción local de obras. Lo pintan negro. Quin xou, Margalida! ¿No te hubiera ido mejor en el Institut Mallorquí d´Afers Socials con Catalina Cirer dirigiendo el departamento de Gent Gran, puesto que el partido tenía pensado para ti (cuentan fuentes del PP)?

*Publicado el 4 de diciembre de 2011 en "Diario de Mallorca".

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